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Mostrando entradas de enero, 2008

...si esto no sonara indecente

Déjame hablarte de las casualidades. Déjame hablarte de cómo se divierte la vida observando los nudos que se forman a causa de su forma de tejer la telaraña. Déjame explicarte ciertos enredos desde mi punto de vista... y quizá después querrás aclararme tu visión sobre el asunto, porque te aseguro que para mí, tú y tus opiniones sois un completo misterio.

Testigo de una pérdida de inocencia

Desde mi puesto de observador de honor sobre la cómoda de la habitación de la tía abuela, os relato esta historia de crecimiento personal de tres mujeres de edades muy distintas, una en la cincuentena, y las otras en su primera infancia. Mujeres las tres, al fin y al cabo.

...si me pillaras en un arranque de sinceridad

Tal vez, de todas las cosas que he querido decirte en algún momento de nuestra vida después de conocernos, hace doce años ya, esta que te voy a decir sea la más importante de todas, aunque no la más bonita: soy incapaz de sentir cuando estoy contigo.
No pienses que esto a mí no me pesa. Han sido demasiados años anhelándote como para descubrir que lo que hemos alcanzado me deja completamente fría. No te preocupes, no eres tú, y este no es el típico tópico que se suele emplear para que a una persona no le duela lo que le están diciendo. De hecho, una parte de culpa sí es tuya, pero principalmente es por mí.
Supongo que no me has pillado en el mejor momento, porque ahora mismo me doy cuenta de que ni tú ni yo estábamos preparados. Nos encontramos sumidos en un pozo de egoísmo propio de las personas que han estado demasiado tiempo, o quieren estar un tiempo, a solas. Pero lo peor es que mi ciudad lleva un tiempo amurallada y rodeada de hielo, y para mi gran desgracia, la persona en la que h…

Siempre lo diré

"Cuando tengas que tomar decisiones en la vida, no te olvides nunca de vivir". Samuel Johnson.


Porque las palabras "decisión" y "vivir" no son contrarias. De hecho las decisiones ayudan a vivir, siempre y cuando no se conviertan en una obsesión. Y es que las obsesiones no nos dejan ver con perspectiva, lo cual dificultaría aún más el tomar la decisión, y por tanto seguir viviendo.

Haz una lista con los "sí" que te llaman.

"Contesto que sí y siempre que sí cada vez que lo lejano, lo desconocido y lo muy querido me llama". Khalil Gibran.



SÍ a

Y tú, ¿cómo encuentras las Ideas?

Es así, no tiene más explicación: ellas están en mi cabeza. El problema no está en encontrarlas, sino en saber cómo hacerlo. Hay que escucharlas con mucha atención pues son esquivas cuando quieren. Sin embargo cuando consigues agarrar a una por el cuello esa no se te escapa.
Tengo tantas viviendo en estado salvaje en mi cabeza, que a veces tropiezo con alguna de ellas en sueños.

...si estuvieras dispuesto a escuchar.

Ahora que la selva alrededor de nuestra senda paralela y particular empezaba a desaparecer, y ahora que la cascada por la que yo suelo caer parecía más lejos, tú te dedicas a replantar árboles en medio de nuestro camino.
Sólo te pido que los dejes donde estaban, que me digas ya si voy a volver a darme un chapuzón en el lago de las ilusiones que no tienen otro lugar adonde ir, o si por fin vamos a volar hacia lo alto.
Lo que ha pasado alarga el camino que andamos juntos, pero también hace que yo tenga que chocar contra tus miedos.

¿Qué es lo que quiero realmente?

Supongo que ha llegado el momento de plantearme esta pregunta, ya que no sólo estoy apunto de cumplir 26 años, sino que durante estos últimos meses mi vida no ha hecho más que pegar giros y cambiar todo lo que antes yo podía considerar como seguro.

Casi carta a quien no se la merecía

Como dice el título de la entrada, estuve apunto de entregar esta carta junto con algo más a una persona que resultó no merecerla. Menos mal que no me tocó volver a Novelda con la caja bajo el brazo, sino que no llegué a salir de aquí. Esto fue hace menos de un mes, y ya está suficientemente superado como para atreveme a "contarlo", aunque tengo que admitir una cosa: sigo sin saber qué ha pasado.

Dicen que es de ser cortés llevar un regalo al anfitrión que te invita a formar parte de su casa, aunque no sean más que unas horas.

si... te tuviera delante ahora mismo

Ya encontré la respuesta a la pregunta de dónde van los sueños cuando no se cumplen. No desaparecen para siempre, simplemente la vida los toma prestados para que te vayan pasando otras cosas, y te los devuelve cuando menos lo esperas para que se cumplan por fin. Resulta que soñar y esperar no es una pérdida de tiempo al fin y al cabo... siempre y cuando no se te olvide seguir viviendo mientras tanto, claro.